Un pedido básico de un cliente puede ofender a Ramiro, casi tanto como lo puede descolocar un llamado de Madonna o el arte de un asado mal hecho en la nueva isla de FRESCA.
Pero no importa, porque como dice la canción, “el dinero es más fuerte”. ¿Ah, cómo, era “el amor es más fuerte”? Bueno, es que en el mundo de la publicidad, esas dos cosas quieren decir lo mismo.
¿Es un pájaro? ¿Es un avión? No, es Ramiro Agujis craneando una idea. Su oficina es la fortaleza de la soledad. El pelado de cuentas, Lex Luthor. Y su kriptonita, la mediocridad.